Esh

Los bajos Esh destacan de otros bajos no sólo por lo visual, sino también por el sonido. El diseño del bajo ESH disfruta claramente de la estética negra, sombría, e incluso de una cierta - positivamente hablando - oscuridad, fríaldad y dureza innegable.
A través de la refinada técnica ya descrita y el sofisticado ESH-tronic es casi como un juego conseguir esa estética de sonido, así de una manera en la que uno se pregunta, cómo ha sido posible, como bajista, tocar anteriormente sin piezo. Todo esto emparejado con un sustain increíble, hace sonar el bajo como un viejo, órgano de iglesia en una capilla de un cementerio abandonado. Este viaje a la oscuridad es muy recomendable también para metaleros no góticos.