Parches y afinación
La calidad de los parches de una batería determina de manera decisiva el sonido y el sustain de un tambor. La gran oferta existente hace que su elección no sea una tarea nada fácil. Un parche superior e inferior de una capa con un grosor mediano de aprox. 0,25 mm es siempre un buen punto de partida ya que así se consigue en cada tambor un sonido abierto y crujiente con mucho sustain. Las versiones con dos capas son más duraderas, proporcionan más presión y tienen un sonido más potente y corto, aunque el sustain puede aumentarse con parches más finos de una capa. La capa de textura rasposa blanca que cubre muchos parches (versiones coated) amortigua un poco los armónicos superiores y con ello se logra un sonido más cálido y suave.
Hay que destacar especialidades como los puntos pegados (dots) en el centro del parche para para añadir grosor y durabilidad o en el borde contiguo al aro del parche que aportan al bombo un punch moderno y seco, dentro de un sonido en conjunto abierto, que casi no necesita ninguna amortiguación más. No son muy frecuentes los parches con un poco de aceite entre las capas de plástico o versiones con muchos agujeros pequeños en el borde que crean un sonido extremadamente seco. El mejor consejo ante tanta variedad es: ¡Probar mucho!
Los parches de batería deben colocarse en los tambores de manera uniforme por todos los lados. Para ello primero se pone el parche en una superficie plana y entonces se coloca el aro tensor encima y se fija apretando por igual los tornillos de afinación con los dedos hasta que el parche quede totalmente fijo al aro tensor. Si la distancia del aro del parche al casco es igual por todos los lados y el parche se queda recto está todo bien, de lo contrario se tiene que volver a ajustar. A continuación el parche se tensa. Para hacerlo exactamente de forma equitativa, la llave de afinación se gira siempre sólo media vuelta apretando tornillos opuestos, así por ejemplo, siguiendo el orden de las agujas del reloj si empiezas a las 12, continúas con las 6, las 9, las 3, etc... Después de aproximadamente dos o tres vueltas, el tambor ya debería tener un tono profundo. A pesar de la uniformidad cuando se haya alcanzado el tono deseado se debe de controlar que el parche tenga la misma afinación en toda su superficie. Para ello se toca ligeramente el parche aprox. a 2 – 3 cm de distancia de cada tornillo de afinación con las yemas de los dedos o con la baqueta. En estos puntos el tono debe sonar igual y en caso de necesidad tendrá que igualarse con los puntos opuestos. Para ello normalmente basta con cambios mínimos, 1/8 vueltas ¡Así que se necesita algo de paciencia hasta que todo esté perfecto!
La calidad de los parches de una batería determina de manera decisiva el sonido y el sustain de un tambor. La gran oferta existente hace que su elección no sea una tarea nada fácil. Un parche superior e inferior de una capa con un grosor mediano de aprox. 0,25 mm es siempre un buen punto de partida ya que así se consigue en cada tambor un sonido abierto y crujiente con mucho sustain. Las versiones con dos capas son más duraderas, proporcionan más presión y tienen un sonido más potente y corto, aunque el sustain puede aumentarse con parches más finos de una capa. La capa de textura rasposa blanca que cubre muchos parches (versiones coated) amortigua un poco los armónicos superiores y con ello se logra un sonido más cálido y suave.
Hay que destacar especialidades como los puntos pegados (dots) en el centro del parche para para añadir grosor y durabilidad o en el borde contiguo al aro del parche que aportan al bombo un punch moderno y seco, dentro de un sonido en conjunto abierto, que casi no necesita ninguna amortiguación más. No son muy frecuentes los parches con un poco de aceite entre las capas de plástico o versiones con muchos agujeros pequeños en el borde que crean un sonido extremadamente seco. El mejor consejo ante tanta variedad es: ¡Probar mucho!
Los parches de batería deben colocarse en los tambores de manera uniforme por todos los lados. Para ello primero se pone el parche en una superficie plana y entonces se coloca el aro tensor encima y se fija apretando por igual los tornillos de afinación con los dedos hasta que el parche quede totalmente fijo al aro tensor. Si la distancia del aro del parche al casco es igual por todos los lados y el parche se queda recto está todo bien, de lo contrario se tiene que volver a ajustar. A continuación el parche se tensa. Para hacerlo exactamente de forma equitativa, la llave de afinación se gira siempre sólo media vuelta apretando tornillos opuestos, así por ejemplo, siguiendo el orden de las agujas del reloj si empiezas a las 12, continúas con las 6, las 9, las 3, etc... Después de aproximadamente dos o tres vueltas, el tambor ya debería tener un tono profundo. A pesar de la uniformidad cuando se haya alcanzado el tono deseado se debe de controlar que el parche tenga la misma afinación en toda su superficie. Para ello se toca ligeramente el parche aprox. a 2 – 3 cm de distancia de cada tornillo de afinación con las yemas de los dedos o con la baqueta. En estos puntos el tono debe sonar igual y en caso de necesidad tendrá que igualarse con los puntos opuestos. Para ello normalmente basta con cambios mínimos, 1/8 vueltas ¡Así que se necesita algo de paciencia hasta que todo esté perfecto!







