Los platos
Los platos, en inglés cymbals, deben seleccionarse cuidadosamente, ya que a diferencia de un tambor, un plato no se puede afinar posteriormente. El sonido especial de cada plato se fija ya con la elección y proceso de los materiales base. Sin embargo con el objetivo de poder ofrecer una gran diversidad, los fabricantes disponen de un sinfín de diferentes clases de platos en sus colecciones. Para los principiantes es importante un set con platos ride, crash y charles para poder crear los primeros grooves y fills. El ritmo se acompaña con el charles o con el plato ride (por lo general el estribillo), mientras que el plato crash produce fuertes acentos en el fill o al principio de una parte. Así un set básico puede ampliarse poco a poco con platos crash adicionales o platos de efectos, así como con platos splash, platos exóticos de China o con otros charles.
Para entender mejor los sonidos de estas “placas de metal”, os damos un par de consejos generales:
La aleación establece el sonido base del plato. La aleación B20 de bronce (20% de zinc, 80% de cobre) produce sonidos cálidos, complejos y sensibles, la aleación B8 de bronce no suena para nada peor, sino que con tan sólo un 8% de zinc suena más clara, más fuerte y radiante. A menudo los platos económicos para principiantes se elaboran a partir de latón o plata niquelada y se fabrican sencillamente sólo a partir de una plancha. En cambio, los platos para profesionales normalmente se moldean por separado y son martillados a mano hasta conseguir la forma deseada, por lo que nunca suenan exactamente igual.
La fabricación de los platos resulta más económica y rápida con la maquinaria controlada por ordenador que se utiliza en las series budget. Al final el plato se fija y se tornea rápido rascando el material con una herramienta afilada que crea ranuras en la superficie del plato. Al contrario de los platos que no se tornean con su aspecto rústico, las ranuras más profundas se encargan de crear una gama de sonidos más grande con más crujido. Los platos gruesos y pesados suenan con más potencia y claridad, pero también deben golpearse con más fuerza, mientras que los platos más finos tienen una respuesta más rápida. Los platos más grandes suenan por lo general con más potencia que los pequeños. Los platos con un arco más llano tienen una respuesta más rápida y tienen un sonido más oscuro que los platos con un arco más pronunciado con su tono alto y gran sustain.
Muchas empresas denominan a sus diferentes platos con nombres como rock crash, power ride o medium hi-hat. Estos calificativos ayudan a orientarse dentro de la gran variedad disponible, ¡Pero la elección final la tiene que tomar el propio oído! Para probarlos se necesita: Mucho tiempo y las propias mazas, ya que la clase y la forma de las mazas influye mucho en el sonido del plato. En caso de que disponga de una frase que debe ser ampliada, tráigala para encontrar el sonido adecuado.
Los platos, en inglés cymbals, deben seleccionarse cuidadosamente, ya que a diferencia de un tambor, un plato no se puede afinar posteriormente. El sonido especial de cada plato se fija ya con la elección y proceso de los materiales base. Sin embargo con el objetivo de poder ofrecer una gran diversidad, los fabricantes disponen de un sinfín de diferentes clases de platos en sus colecciones. Para los principiantes es importante un set con platos ride, crash y charles para poder crear los primeros grooves y fills. El ritmo se acompaña con el charles o con el plato ride (por lo general el estribillo), mientras que el plato crash produce fuertes acentos en el fill o al principio de una parte. Así un set básico puede ampliarse poco a poco con platos crash adicionales o platos de efectos, así como con platos splash, platos exóticos de China o con otros charles.
Para entender mejor los sonidos de estas “placas de metal”, os damos un par de consejos generales:
La aleación establece el sonido base del plato. La aleación B20 de bronce (20% de zinc, 80% de cobre) produce sonidos cálidos, complejos y sensibles, la aleación B8 de bronce no suena para nada peor, sino que con tan sólo un 8% de zinc suena más clara, más fuerte y radiante. A menudo los platos económicos para principiantes se elaboran a partir de latón o plata niquelada y se fabrican sencillamente sólo a partir de una plancha. En cambio, los platos para profesionales normalmente se moldean por separado y son martillados a mano hasta conseguir la forma deseada, por lo que nunca suenan exactamente igual.
La fabricación de los platos resulta más económica y rápida con la maquinaria controlada por ordenador que se utiliza en las series budget. Al final el plato se fija y se tornea rápido rascando el material con una herramienta afilada que crea ranuras en la superficie del plato. Al contrario de los platos que no se tornean con su aspecto rústico, las ranuras más profundas se encargan de crear una gama de sonidos más grande con más crujido. Los platos gruesos y pesados suenan con más potencia y claridad, pero también deben golpearse con más fuerza, mientras que los platos más finos tienen una respuesta más rápida. Los platos más grandes suenan por lo general con más potencia que los pequeños. Los platos con un arco más llano tienen una respuesta más rápida y tienen un sonido más oscuro que los platos con un arco más pronunciado con su tono alto y gran sustain.
Muchas empresas denominan a sus diferentes platos con nombres como rock crash, power ride o medium hi-hat. Estos calificativos ayudan a orientarse dentro de la gran variedad disponible, ¡Pero la elección final la tiene que tomar el propio oído! Para probarlos se necesita: Mucho tiempo y las propias mazas, ya que la clase y la forma de las mazas influye mucho en el sonido del plato. En caso de que disponga de una frase que debe ser ampliada, tráigala para encontrar el sonido adecuado.















