Audiohardware
Para la grabación de la música propia las tarjetas de sonidos onboard no son las más aconsejables, ya que por ejemplo faltan los previos de los instrumentos y del micrófono y la transmisión de los datos desde las entradas y salidas de la tarjeta de sonido al disco duro tarda demasiado – La palabra clave es latencia. Así se necesita un interface audio de grabación que no posea sólo los previos indispensables sino que también permita un funcionamiento sin ninguna clase de latencia.
La oferta existente en cuanto a interfaces audio es algo compleja. Desde los diferentes puertos como el PCI pasando por el USB y Firewire hasta el equipamiento con un previo de micrófono así como entradas y salidas digitales en los diferentes formatos, se tienen en cuenta muchos parámetros. Un interés especial recae en la cantidad de canales audio. Sin embargo, un interface de uso universal debe estar dotado de por lo menos el siguiente equipamiento: Uno o dos previos de micrófono incluido un phantom, una entrada para guitarras/bajos eléctricos (con frecuencia denominada también Hi-Z), dos line-ins y –outs y un puerto S/PDIF. Un interface de estas características y de buena calidad ya puede adquirirse por menos de 200 euros (por ejemplo el M-Audio Fast Track Pro).
Para la grabación de la música propia las tarjetas de sonidos onboard no son las más aconsejables, ya que por ejemplo faltan los previos de los instrumentos y del micrófono y la transmisión de los datos desde las entradas y salidas de la tarjeta de sonido al disco duro tarda demasiado – La palabra clave es latencia. Así se necesita un interface audio de grabación que no posea sólo los previos indispensables sino que también permita un funcionamiento sin ninguna clase de latencia.
La oferta existente en cuanto a interfaces audio es algo compleja. Desde los diferentes puertos como el PCI pasando por el USB y Firewire hasta el equipamiento con un previo de micrófono así como entradas y salidas digitales en los diferentes formatos, se tienen en cuenta muchos parámetros. Un interés especial recae en la cantidad de canales audio. Sin embargo, un interface de uso universal debe estar dotado de por lo menos el siguiente equipamiento: Uno o dos previos de micrófono incluido un phantom, una entrada para guitarras/bajos eléctricos (con frecuencia denominada también Hi-Z), dos line-ins y –outs y un puerto S/PDIF. Un interface de estas características y de buena calidad ya puede adquirirse por menos de 200 euros (por ejemplo el M-Audio Fast Track Pro).

